El clasicismo del siglo XVI ha impuesto una concepción
del mundo
basado en lo estable, el Barroquismo se basa en lo efímero,
transitorio y cambiante. Por eso las imágenes pictóricas del siglo XVI se basan en lo táctil, en el relieve y las del barroco en lo aparente y aéreo. Lo mismo que para la ciencia el espacio no sufre interrupción, es continuo, el cuadro barroco prolonga sus márgenes por
basado en lo estable, el Barroquismo se basa en lo efímero,
transitorio y cambiante. Por eso las imágenes pictóricas del siglo XVI se basan en lo táctil, en el relieve y las del barroco en lo aparente y aéreo. Lo mismo que para la ciencia el espacio no sufre interrupción, es continuo, el cuadro barroco prolonga sus márgenes por
los costados, el fondo, y a veces incluso avanza hacia el
espectador.
Se produce la quiebra del gremio. Los artistas ejercen su
arte sin sufrir obligatoriamente un examen, lo que espolea la iniciativa. Aumenta el número
de los que se sienten animados
a la pintura. Se están sentando las bases para la libertad
de trabajo.
Se
inicia la producción sin encargo. El pintor realiza sus
cuadros y luego los lleva a casa del tendero para buscar comprador. Se
multiplica el coleccionismo y se desarrolla ampliamente el gusto
estético, y con ello la crítica. El público sabe que tener cuadros es
poseer un capital. Rembrandt disfrutó de una gran colección, que hubo de
vender en momento de apuro.
El denominador común del Barroco es el naturalismo, la ruptura del arquetipo y de los
cánones
de belleza establecidos en el siglo XVI. Se pinta cuanto se ve, lo feo
y lo bonito, lo agradable y lo molesto; tanto una hermosa Venus como un
cadaver putrefacto.
Se preocupa mucho por el estudio de la expresión, la risa, el grito, el terror o el dolor.
Otra característica de este arte es la grandiosidad, ya que no sólo se pintan gigantescos frescos, sino monumentales cuadros al óleo. En cuanto a la técnica, se utiliza mucho
el óleo sobre lienzo y se abandona la técnica sobre tabla.
Se desarrolla con bastante asiduidad la perspectiva aérea.
Las grandes conquistas del Barroco son la luz, el movimiento y el colorido. La luz se condensa, muchas veces expresa todo el valor de un cuadro. El movimiento es consecuencia del naturalismo. Predomina la asimetría (composición diagonal,
figuras colocadas de espalda en un primer término y los escorzoss que a veces se expresan
con violencia). El colorido es fresco y natural pero se emancipa del dibujo.
La confusión o difuminado barroco de las formas se contrapone a la nitidez de los perfiles del periodo del Renacimiento. En sus inicios empezó siendo liso y uniforme
aunque después va adquiriendo todas las matizaciones.
La pintura barroca comprende el siglo XVII y la primera mitad del siguiente.
En este último se acusan determinadas peculiaridades: los temas se hacen más profanos,
incluso los religiosos; y aparece una luz difusa, a manera de gasa que vela ligeramente
los colores.



















