6 de enero de 2015

Palabras para Julia


Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego. 

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.


La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo

Arte.- Andre Konh


5 de enero de 2015

La canción de la estatua



¿Quién es el que me quiere de tal modo
que rechaza su amada vida?
Si se ahoga en el mar alguien por mi,
de vuelta estoy entonces de la piedra
a la vida, en la vida redimida.



Tengo anhelo de sangre rumorosa.
la piedra está muy quieta.
Sueño la vida: es buena.
¿Alguien tiene el valor
mediante el cual yo voy a despertar?

Y si llego a la vida alguna vez,
la que me da todo lo más dorada

en soledad entonces lloraré,
lloraré por mi piedra. ¿Qué me sirve
mi sangre si madura como vino?
No puede desde el mar llamar al único
que es quien más me ha querido.
 ~Rainer Maria Rilke



Escultura.- Giovanni Strazza




15 de diciembre de 2013

Te deseo primero que ames


Te  deseo  primero  que  ames  y  que,
amando,  también  seas  amado.
Y  que,  de  no  ser  así,  seas  breve  en  olvidar
Y  que  después  de  olvidar  no  guardes  rencores.
deseo,  pues,  que  no  sea  así,  pero  que  si  es,
sepas ser  sin  desesperar.
 
Te  deseo  también  que  tengas  amigos  y  que,
incluso  malos  e  inconsecuentes,  
sean  valientes  y  fieles,
y  por  lo  menos  haya  uno  en  quien  puedas  confiar  sin  dudar.
 
Y  porque  la  vida  es  así,  
te  deseo  también  que  tengas enemigos.

 Ni  muchos  ni  pocos,  en  la  medida  exacta  para  que,
algunas  veces,  te  cuestiones  tus  propias  certezas.
 
Y  que  entre  ellos,  haya  por  lo  menos  uno  que  sea  justo,
para  que  no  te  sientas  demasiado  seguro.
 
Te  deseo  además  que  seas  útil,  mas  no  insustituible.
Y  que  en  los  momentos  malos,  cuando  no  queda  nada  más,
esa  utilidad  sea  suficiente  para  mantenerte  en  pie.
Igualmente  te  deseo  que  seas  tolerante;
 
No  con  los  que  se  equivocan  poco,  porque  eso  es  fácil,
sino  con  los  que  se  equivocan  mucho  e  irremediablemente,
y  que  haciendo  buen  uso  de  esa  tolerancia,
sirvas  de  ejemplo  a  otros.
 
Te  deseo  que  siendo  joven  no  madures  demasiado  deprisa,
y  que  ya  maduro,  no  insistas  en  rejuvenecer,
y  que  siendo  viejo  no  te  dediques  al  desespero.
 
Porque  cada  edad  tiene  su  placer  y  su  dolor
y  es  necesario  dejar  que  fluyan  entre  nosotros.
 
Te  deseo  de  paso  que  seas  triste,
no  todo  el  año,sino  apenas  un día.
 
Pero  que  en  ese  día  descubras  que  la  risa  diaria  es  buena,
que  la  risa  habitual  es  sosa  y la risa  constante  es  malsana.
 
Te  deseo  que  descubras,  con  urgencia  máxima,
por  encima  y  a  pesar  de  todo,  que  exiten
y  que  te  rodean   seres  oprimidos
tratados  con  injusticia,  y  personas  infelices.
 
Te  deseo  que  alimentes  un pájaro,  acaricies  un  gato,
y oigas  un  jilguero  trinfante  su  canto  matinal,
de  esta  manera  te  sentirás  bien  por  nada.
 
Te  deseo  también  que  tengas  dinero,
porque  es  necesario  ser  práctico.
 
Te deseo también que  ninguno  de  tus  afectos  muera
pero  que,  si  muere  alguno,  puedas llorar  sin  lamentarte....
 
Te  deseo  por  fin  que,  siendo  hombre,  tengas  una  buena  mujer,
y  que,  siendo  mujer,  tengas  un  buen  hombre;
 
Mañana  y  al  día  siguiente,  y  cuando  estéis  exhaustos
y  sonrientes,  aún  sobre  amor  para  empezar  de  nuevo.
 
Si  todas  estas  cosas  llegaran  a  pasar,
No  tengo  nada  más  que  desearte.
~ Victor  Hugo.

15 de octubre de 2013

Canción última




Canción última


Pintada, no vacía: 
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruidosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.



~Miguel Hernández



Arte  Esperanza - George Frederic Watts

1 de octubre de 2013

Lluvia



                                        
La lluvia tiene un vago secreto de ternura,

algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje! 



~Federico García Lorca.



Arte.- Kal Gajoum.
 
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