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6 de enero de 2015

Palabras para Julia


Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego. 

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

5 de enero de 2015

La canción de la estatua



¿Quién me quiere de tal modo
que rechaza su amada vida?
Si se ahoga en el mar alguien por mí,
de vuelta estoy entonces en la piedra
a la vida, en la vida redimida.

Tengo anhelo de sangre rumorosa,
la piedra está muy quieta.

Sueño la vida:es buena.
¿Alguien tiene el valor
mediante el cual yo voy a despertar?

Y si llego a la vida alguna vez,
la que me da todo lo más dorada

en soledad entonces lloraré
lloraré por mi piedra. ¿Qué me sirve
mi sangre si madura como vino?
No puede desde el mar llamar al único
que es quien más me ha querido.

Rainer María Rilke 
Escultura.- Antonio Corradini




15 de diciembre de 2013

Te deseo primero que ames


Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.  
Y que, de no ser asi, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.

.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.

.

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.

Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. 

Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.

.

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.

Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

15 de octubre de 2013

Canción última




Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

~Miguel Hernández

Arte, Esperanza - George Frederic Watts



1 de octubre de 2013

Lluvia



                                        
La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella

que hace vibrar el alma dormida del paisaje.



Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.


La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

28 de mayo de 2013

Vuelo




Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.

Amar... Pero ¿quién ama? Volar... Pero ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía
sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.
Ser que te confundiste con una alondra un día,
te desplomaste otros como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas
con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.
Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.
A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir: apremiante
tubo de apetecer y respirar el fuego.
Espada devorada por el uso constante.
Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas
por estas galerías donde el aire es mi nudo.
Por más que te debatas en ascender, naufragas.
No clamarás. El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola
que el corazón quisiera lanzar al firmamento.
La sangre se entristece de batirse sola.
Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala
un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.

~Miguel Hernández. 



Arte.- Robert Hefferan

29 de noviembre de 2012

Espejo del Tiempo

Te invito,
mis días están sin centinela
y esta distancia vacía
es un banquete para el sueño,
una fiesta de la nostalgia por sus fructíferos árboles.

Te invito a que vengas,
el mástil de la tristeza es alto.

Quizá si reposaras, si te inclinaras
cual rama en sus vientos ocultos,
el aguamanil sería elegía o flor
y el té fuente.

Te invito a que escuches este eco
que nos llega con la hierba ebria.
...El tiempo se aleja,
la nostalgia se viste de nuestra ropa
y se convierte en incienso que se pliega
a nuestras pestañas
y sale de una antigua  cúpula
que emana de su esencia.

Adonis (Ali Ahmad Said)



18 de diciembre de 2011

Perdóname por ir así buscándote




Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres.
Pedro Salinas

17 de mayo de 2011

La que está eternamente lejos...

 Mariana Kalacheva

Cuando nosotros nos encontramos la primera vez,
mi corazón, lleno de música, cantó:"La que está 
eternamente lejos, está a tu lado para siempre."

Esta Música no suena hoy, que he llegado a creer
que mi amor solamente está cerca, 
que he olvidado que ella está lejos también, muy lejos.

La música llena lo infinito entre dos almas,
pero la ha apagado la niebla de la costumbre.

En las tímidas noches de verano,
cuando la brisa trae un vasto murmullo del silencio,
me incorporo en mi cama a llorar la gran pérdida
de la que está junto a mí.
Y me pregunto: ¿Cuándo será que pueda suspirarle,
otra vez, palabras con ritmo de lo eterno?

¡Despierta, canción mía, tu languidez;
raja el velo de lo diario, vuela a mi amor,
allí en la sorpresa infinita
de nuestro primer encuentro!
R. Tagore


28 de febrero de 2011

Estación de los estados espirituales

—El tiempo es arcilla y el cielo, herrumbre. ¿Qué hacer?
—Volverse trueno, agua, objeto vivo.
—¿Y cuando las distancias estén vacías hasta de sombra?
—Llenarlas con un ojo que cubra los puntos cardinales,
llenarlas con fantasmas sacados del rostro
y las caderas
que cuiden del sueño y de la memoria de los árboles.
—¿Y cuando este mundo no te sea favorable?
—Me recrearé en mis ojos para duplicar en ellos en universo:
veré dos veces el cielo,
y la tierra dos veces.

—Sólo yo
seré único.
—¿Y cuando no tengas más amigos que las piedras?
—Gritaré: ¡Molusco! ¡Yo soy tu parte de blanda!
Y orientaré mis cuernos al sol.
Adonis

9 de marzo de 2010

Celebración del claroscuro

 
La vida es el elixir de la muerte,
por eso la muerte no envejece jamás.
 
El mar no sabe bailar
ni dormir
más que desnudo.
 
Amor: eternidad que dura un solo instante.
Odio: instante que dura como si fuera eterno.
 
La playa usa el tiempo
para permanecer sentada.
Las olas usan el tiempo
para permanecer en movimiento.
 
La alegría tiene alas
pero no tiene cuerpo.
La tristeza tiene cuerpo
pero no tiene alas.
 
La rosa es la estación del ojo,
su perfume, la estación del corazón.
 
Ola: guitarra
cuyas cuerdas son las playas.
 
El desierto se fue lejos por amor al sol.
Así se quemó.
La ceniza tiene siempre mirada de despedida.
El fuego tiene siempre mirada de encuentro.
 
Jardín: mujer
cuyo cuerpo es la tierra
y la hierba el vestido.
 
Rosa: barco que navega por el aire
con un solo pasajero: el perfume.
 
¿Es pecado el deseo?
Tal vez, a veces.
Pero el placer
es siempre casto. 

Adonis (Ali Ahmad Said)
Versión: María Luisa Prieto 
es siempre casto.

5 de enero de 2010

Espejo de una pregunta





Pregunté y me dijeron:
la rama cubierta de fuego es un pájaro,
y me dijeron que mi rostro era una ola
y el rostro del mundo espejos,
suspiros de marinero y faro.
Y vine.
Tinta era el mundo en mi camino
y cada estremecimiento una frase.
No sabía que entre nosotros
había un puente de hermandad,
de pasos de fuego y profecía.
No sabía que mi rostro
era un barco navegando en una chispa.

Adonis (Ali Ahmad Said)
Traducción -  María Luisa Prieto

14 de diciembre de 2009

El Reposo del Fuego


(Don de Heraclito)
Pero el agua recorre los cristales
musgosarnente :
ignora que se altera,
lejos del sueño, todo lo existente.
Y el reposo del fuego es tomar forma
con su pleno poder de transformarse.
fuego del aire y soledad del fuego.
al incendiar el aire que es de fuego.
Fuego es el mundo que se extingue y prende
para durar (fue siempre) eternamente.
Las cosas hoy dispersas se reúnen
y las que están más próximas se alejan:
Soy y no soy aquel que te ha esperado
en el parque desierto una mañana
junto al río irrepetible en donde entraba
(y no lo hará jamás, nunca dos veces)
la luz de octubre rota en la espesura.
Y fue el olor del mar: una paloma,
como un arco de sal,
ardió en el aire.
No estabas, no estarás
pero el oleaje
de una espuma remota confluía
sobre mis actos y entre mis palabras
(únicas nunca ajenas, nunca mías):
El mar que es agua pura ante los peces
jamás ha de saciar la sed humana.
José Emilio Pacheco

31 de octubre de 2009

Te has mudado de mi mundo ...


¿No eres más que una imagen? ¿No eres tan verdad
como esas estrellas, como esta tierra?
Ellas palpitan con el ritmo de las cosas,
pero tú estás inmensamente aislada
en tu inmovilidad, ¡pintada forma!
Un día, tú andabas conmigo;
y tu aliento era cálido y tus miembros
cantaban vida.
Mi mundo encontró tu habla
en tu vozy tocó mi corazón con tu cara.
De repente, se detuvieron tus pasos,
del lago de la sombra de Parasiemprejamás, 
y yo seguí sola.
La vida, igual que un niño, corre y ríe,
sacudiendo su carrera de muerte;
y me llama por señas,
y yo voy tras lo invisible.
Pero tú sigues de pie ahí donde te quedaste quieta,
detrás de esa tierra y de esas estrellas,
y eres solo una imagen.
¡No, no puede ser! Si el fluir de la vida
se hubiera detenido parado del todo en ti,
detendría su corriente el río y su pie la aurora,
en su cadena de colores.
Si el relumbrante crepúsculo de tu pelo
se hubiese perdido en la oscuridad sin esperanza,
la sombra de arboleda del verano moriría,
con sus sueños.
¿Puede ser verdad que yo te olvide? 
Nos apresuramos sin hacer caso,
olvidando las flores en el seto del camino;
pero ellas respiran, inadvertidas,
dentro de nuestro olvido, llenandolo de música.
Es que tú te has mudado de mi mundo,
para sentarte en la raiz de mi vida;
y por eso es este olvidar, recuerdo perdido
en su propio abismo.
Ya tú no estás ante mis canciones, 
sino que eres ellas.
Viniste a mi con el rayo primero de la aurora
y te perdí con el último oro del anochecer.
Desde entonces, estoy siempre
encontrandote por la oscuridad.
No, no eres solo una imagen.
R. Tagore

 
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